Sde1°: Nicolás, buenas tardes.
Nicolás Bruzzone: Como andan chicos, bien. Acá andamos, cansado, un día duro.
Sde1°: ¿Es así como nos habíamos enterado? ¿Que ibas de reserva, y prácticamente concentrabas afuera de la villa?
Nicolás Bruzzone: Si, en realidad ni si quiera era suplente. Los suplentes son designados por el equipo, yo era suplente de los suplentes por así decirlo. Los reservas de todos los equipos y deportes no podían quedarse en la villa, no teníamos ese lujo, así que a cada uno nos ubicaban en el lugar que ellos pensaban mejor. A nosotros nos tocó estar muy cerca de la villa, en un complejo de departamentos, fue una experiencia distinta hasta el momento de participar.
Sde1°: Cuando te convocaron, ¿no te habrá importado nada no?
Nicolás Bruzzone: Y a ver, es duro el momento en que a uno le dan la negativa de la citación. En un momento estábamos todos juntos, y ahí dan a conocer el equipo de los que van. Entonces, en un primer momento fue muy duro, un choque bastante grande. Los reservas se confirmaron a la semana, para saber que íbamos de esta forma, ahí si ese momento fue una alegría grande de saber que íbamos a acompañar el equipo. Y de la forma que lo tomamos con el otro chico que iba de reserva (Segundo Tuculet), cuando nos pusimos a hablar no como unas vacaciones si no como una responsabilidad muy grande el hecho de ser reserva. Como una oportunidad de estar ahí al pie del cañón, por si algo pasaba y nos tocaba ingresar, fue una de las cosas que pudimos destacar, nunca bajamos la cabeza y seguimos concentrados para estar de la mejor manera.
Sde1°: También habrá sido duro, ingresar por lesiones de compañeros ¿no?
Nicolás Bruzzone: Si, así fue. No solo la lesión, primero la lesión de dos amigos que para colmo eran los dos mejores del equipo casi (Javier Rojas y Rodrigo Etchart). Y el hecho de haber compartido mucho con la familia, y justo nos enteramos en ese momento que un solo reserva podía reemplazar a los dos eso fue peor todavía. Con Tuculet habíamos convivido juntos toda esa semana, incluso entrenaba en horario distinto a los de los chicos y realmente enterarnos que solo uno de los dos podía entrar fue duro, fuerte. Incluso le añadió un poco más de responsabilidad a mi oportunidad de entrar y tener la suerte de jugar los Juegos Olímpicos.
Sde1°: Luego de derrotar a Brasil, se saludaron y abrazaron muy afectivamente. Muchos señalaron que este es un deporte de caballeros, ¿vos sentís que es así?
Nicolás Bruzzone: Si, a mí no me gusta hacer comparaciones con otros deportes, entiendo el esfuerzo que hacen para representar a su club o un seleccionado. Nosotros vivimos el rugby de una forma muy especial, intentamos que la rivalidad sea solo adentro de la cancha y lo que dura un partido. Una vez que se termina esa etapa, somos personas, somos amigos, compartimos un tercer tiempo o una charla. Fue un muy buen ejemplo de que eso se puede lograr, que más allá de la rivalidad o un resultado puede tener una relación de amistad con el rival que es algo muy lindo. Uno aprende de ellos, conoce su esfuerzo también y es un momento muy lindo para compartir luego del partido terminado.
Sde1°: Luego de cada partido, en el rugby se acostumbra a compartir lo que se llama el tercer tiempo, un momento entre los dos equipos que se brinda una comida también. En los juegos, ¿se comparte eso o no?
Nicolás Bruzzone: No, no se pudo. En el seven hay un espacio común luego de cada partido, pero en este torneo tenía mucho tiempo entre partido y partido. Casi 4 horas, es mucho. En ese tiempo tenemos espacios comunes como el comedor, en ese momento las mesas son compartidas.
Sde1°: Nicolás, gracias por atendernos y felicitaciones por tu participación.
Nicolás Bruzzone: Gracias a ustedes chicos por comunicarse, hasta luego.
Entrevista telefónica realizada el 23 de agosto de 2016 para el programa Somos de Primera que se emite al aire de lunes a viernes de 13:30 a 15:00 hs por la FM Chalet, la 100.9


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